Correr no empieza cuando das el primer paso. Empieza antes, cuando preparas tu cuerpo para moverse con eficacia. El calentamiento previo es mucho más que una rutina: es la clave para rendir mejor, prevenir lesiones y mejorar la técnica de carrera desde el primer minuto.
En el vídeo te lo cuento de forma sencilla, rápida y directa. No te lo pierdas.
¿Por qué es importante calentar antes de correr?
El calentamiento es el puente entre el reposo y el rendimiento. A nivel fisiológico, eleva la temperatura muscular, mejora la llegada de oxígeno y facilita una contracción más eficiente. En el plano anatómico, los tendones, músculos y fascias aumentan su elasticidad y capacidad de soportar carga.
Y desde el punto de vista técnico, activa los patrones de movimiento y la coordinación necesarios para correr con fluidez.
Por tanto, calentar no es solo “entrar en calor”, es preparar el cuerpo para moverse bien, con potencia y sin riesgo de lesiones.
Las 4 fases del calentamiento ideal para corredores
1. Movilidad y amplitud articular
El objetivo es liberar el cuerpo y despertar las articulaciones. Trabaja tobillos, rodillas, caderas, columna y hombros con movimientos amplios y controlados:
- Círculos de tobillo
- Balanceos de pierna
- Giros de tronco pero sin inercias, hazlo suave
- Rotaciones de cadera internas y externas…..
Esta fase lubrica las articulaciones y activa la propiocepción, preparando el cuerpo para los gestos dinámicos que vienen después son muy importantes cuando además venimos de estar sentados o de pie todo el día. También puedes aprovechar la pistola de vibración en pasadas enérgicas y rápidas para activar el sistema nervioso de la musculatura.
2. Activación cardiovascular general
Ahora toca subir pulsaciones pero de forma progresiva. Dedica 5-10 minutos a trotar muy suave, hacer skipping bajo o pequeños saltos, los clásicos talones al culo también tiene cabida aquí. Esto incrementa el flujo sanguíneo, mejora la oxigenación muscular y prepara el sistema cardiorrespiratorio para la carga de trabajo.
3. Activación muscular específica
Con el cuerpo caliente, llega el momento de activar los músculos clave del running: Desde los glúteos, a los cuádriceps, isquios, gemelos y core.
Haz ejercicios de fuerza dinámica y reactividad neuromuscular, como:
- mini-sentadillas rápidas
- zancadas
- skipping alto
- elevaciones de talones o multisaltos controlados
Esta fase mejora la coordinación intermuscular, la rigidez tendinosa (leg stiffness) y la conexión cerebro-músculo necesaria para una zancada eficiente.
4. Transición activa a la carrera
El último paso antes de entrenar o competir. Realiza aceleraciones progresivas o cambios de ritmo cortos a ritmo de carrera. Sirven para ajustar la cadencia, activar la técnica y preparar el sistema nervioso para las exigencias reales del entrenamiento. Dedica 4-6 minutos a esta fase, no la recortes.
Aquí el cuerpo ya está listo. Ahora sí: a correr con energía y control, y desde el punto de vista técnico, activa los patrones de movimiento y la coordinación necesarios para correr con fluidez.
Por tanto, calentar no es solo “entrar en calor”, es preparar el cuerpo para moverse bien, con potencia y sin riesgo de lesiones.
CONCLUSIONES
Un buen calentamiento no es una pérdida de tiempo: es una inversión en rendimiento y salud. Dedicar unos minutos a preparar tu cuerpo marca la diferencia entre correr “frío” o hacerlo eficiente, reactivo y sin molestias y sobretodo minimizar el riesgo de lesión.
En Tecnirunner diseñamos rutinas de calentamiento personalizadas según el tipo de entrenamiento, nivel del atleta y condiciones del entorno.
Porque cada zancada cuenta… y empieza con una buena preparación.




