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Entrenamiento y asesoramiento integral para el corredor

CALAMBRES MUSCULARES EN EL CORREDOR

¿Quién no ha sufrido alguna vez estas contracciones musculares involuntarias tan doloras en su vida deportiva?
 
En esta entrada vamos a intentar nombrar y desgranar un poco las hipótesis de estas contracciones y los estudios que nos muestran con más claridad su causa.
 
Lo primero de todo es definir que es un calambre muscular. Los calambres musculares asociados al ejercicio (EAMC), se definen como una contracción involuntaria y dolorosa del músculo esquelético durante o inmediatamente después del ejercicio.
 
Muchos habréis escuchado o leído todo tipo de hipótesis sobre la causa de los EAMC: deshidratación, baja concentración de electrolitos en plasma, etc… En las siguientes palabras vamos a intentar nombrar los diferentes estudios realizados para determinar la causa de los EAMC.
 

DIFERENTES HIPÓTESIS SOBRE LOS CALAMBRES MUSCULARES ASOCIADOS AL EJERCICIO (EAMC)

 

HIPÓTESIS 1: BAJA CONCENTRACIÓN DE ELECTROLÍTOS

 

Los calambres musculares asociados al ejercicio (EAMC) fueron descritos por primera vez hace 100 años, en trabajadores que realizaban su oficio en condiciones de calor y humedad. Estos trabajadores presentaban un nivel de sudoración excesivo y unas variaciones en la concentración de electrolitos.

 

 

Este hecho hizo que se pensara que los calambres musculares asociados al ejercicio estaban relacionados con una deshidratación y una baja concentración de electrolitos en sangre. Pero si nos fijamos, esta hipótesis no la podemos dar por válida. Los calambres musculares aparecen en grupos musculares que tienen un nivel de trabajo excesivo en el ejercicio que se está realizando. A nadie le ha dado un calambre en el tríceps cuando está corriendo.
 
Por lo tanto, la hipótesis de baja concentración de electrolitos no nos aclara el por qué solo aparecen en esta musculatura.

 

HIPÓTESIS 2: DESHIDRATACIÓN

 

 

Esta hipótesis está ligada al anterior, nos dice que los EAMC son la consecuencia de una fuerte deshidratación. Observaron que el “sudor salado” provocaba una pérdida de electrolitos sodio (Na+) provocando una bajada de la concentración de este electrolito, impidiendo el correcto funcionamiento fisiológico a nivel muscular. Esta hipótesis no nos explica por qué solo se producen EAMC en los grupos musculares implicados en los movimientos repetitivos del corredor.

 

 

HIPÓTESIS 3: ANORMALIDADES METABÓLICAS HEREDITARIAS

 

 

Esta hipótesis intenta explicarnos que los EAMC son el resultado de ciertas anormalidades metabólicas hereditarias. Estas anormalidades metabólicas provocan que el individuo presente una muy baja tolerancia al esfuerzo. Por lo tanto, no nos explica por qué los EAMC se producen en corredores de fondo, cuando el deporte que se practica implica tener una tolerancia al esfuerzo elevada.

 

HIPÓTESIS 4: TEMPERATURA AMBIENTE Y CORPORAL

 

 

Esta hipótesis intenta explicar que los EAMC son el resultado de realizar ejercicio en temperaturas con mucho calor y con mucha humedad. Esto favorecería la deshidratación y la bajada de concentración de los electrolitos en sangre. Pero se ha comprobado que corredores de fondo que realizar ejercicio en temperaturas bajas también presentan calambres musculares. Además se ha comprobado que el enfriamiento muscular o el calentamiento pasivo no calman los EAMC ni provocan calambres, respectivamente.

 

HIPÓTESIS 5: FATIGA MUSCULAR

Esta es la hipótesis que en la actualidad contiene más evidencias científicas. Se ha observado que la mayoría de los corredores que presentan EAMC presentan una fatiga muscular antes de la aparición del calambre muscular. El proceso por el cual se produce la fatiga muscular se explica a continuación con un ejemplo:

 

 

Imaginemos que tenemos un corredor disputando una maratón de asfalto y se encuentra en el Km 36. A estas alturas de la prueba es fácil visualizar que existe una gran fatiga muscular. Esta fatiga provoca una alteración en el funcionamiento de los receptores musculares periféricos provocando que las fibras del huso muscular (receptores que indican la longitud del musculo en todo momento) y del órgano tendinoso de Golgi (receptores musculares que detectan los cambios de tensión muscular y controlan que la tensión del músculo no sobrepase ciertos valores) bajen su actividad.

 

Imaginemos que estamos en esta situación, el corredor presenta una baja actividad en las fibras del huso muscular y las fibras del órgano tendinoso de Golgi no controlan la tensión muscular como deben, pero él continúa corriendo. La fatiga muscular va aumentando y la intensidad del ejercicio se ve aumentada por el sobreesfuerzo. Este cóctel provoca que las neuronas motoras tipo alpha estén con continua actividad ya que existe un control anormal de las neuronas motoras a nivel espinal. Provocando las contracciones involuntarias y descoordinadas provocadas por este control anormal de las neuronas motoras, ya que estas no reciben la información correcta ni al tiempo necesario.

Es fácil imaginar que la musculatura como consecuencia de un exceso de repeticiones y movimientos se acorte y su longitud no sea la natural. También se ha comprobado que existen episodios de EAMC cuando la musculatura se contrae desde una posición de acortamiento.

 

FACTORES DE RIESGO DE EAMC EN CORREDORES

 

Varios estudios revelaron que hay varios factores asociados con los calambres musculares asociados al ejercicio, entre los que se incluye la edad avanzada, mayor historial de carreras, mayor índice de masa muscular (exceso de peso), pocas sesiones de estiramientos, tener antecedentes familiares, carreras de alta intensidad, carreras de larga duración, fatiga muscular subjetiva y carreras en montaña.

 

COMO ALIVIAR LOS EAMC

Se ha demostrado que los estiramientos pasivos provocan un alivio de los EAMC. Estos estiramientos provocan un aumento de la tensión muscular produciendo un aumento de la actividad inhibitoria del órgano tendinoso de Golgi. Por lo tanto, el estiramiento se realiza con un perfecto control y coordinación del órgano tendinoso de Golgi. Este hecho apoya que un funcionamiento anómalo del órgano tendinoso de Golgi puede provocar EAMC.

 

CONCLUSIONES

 

Las hipótesis de baja concentración de electrolitos, deshidratación, anormalidades metabólicas hereditarias y la temperatura ambiente no presentan muchas evidencias científicas. La explicación más razonable para la aparición de EAMC sería la fatiga muscular provocando lo anteriormente mencionado, aunque se ha de decir que las causas de los calambres musculares asociados al ejercicio todavía están siendo investigadas.

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